En la parte izquierda apunte lo que diga el profesor o conferenciante: puntos principales, términos, diagramas y figuras. En la parte derecha, apunte sus propios pensamientos, sentimientos, reacciones y preguntas. En la parte izquierda limítese a anotar la información que le llega del exterior. En la parte derecha, lo que le venga a la mente al escuchar la información, procurando no censurar nada.
Sus anotaciones personales podrían ser: "Me parece muy buen punto... No sé cómo relacionar esto con lo dicho antes... esto ya lo conocía, pero no con esta aplicación... parece muy convencido de lo que dice... creo que ha hecho referencia al punto C.... No lo entiendo del todo, ... etc."
Escribir esto puede ayudarle a mantener su mente centrada en lo que está sucediendo. Evita que haya divagaciones y permite que su cerebro este focalizado tanto en la información como en lo que esta supone para usted. Más tarde, cuando repase sus notas, el recordar no solo la información sino los pensamientos que pasaban por su mente, le permitirá revivir la experiencia más plenamente y profundizar el anclaje de los nuevos conocimientos adquiridos.
Cuando use este tipo de técnica, tómese un par de minutos después de la disertación, conferencia o clase para colocar algunos símbolos o figuras que sean significativas para usted. Como siempre es mejor que usted cree sus propios ideogramas, pero en cualquier caso, aquí tiene algunas sugerencias:

Los símbolos pueden significar cualquier cosa que usted considere de interés. Asegúrese de emplear los mismos símbolos repetidas veces, a fin de reconocerlos sin problema.
Al repasar sus notas y añadir estos pequeños dibujos y marcas, usted volverá a considerar el material, normalmente justo después de haber sido expuesto por primera vez. Esto facilitará la repetición en su memoria. Además, su mente tomará parte activa, al juzgar de laguna manera los puntos expuestos.
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